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martes, 10 de enero de 2012

Historia de Sant Antoni Abat


San Antonio Abad es por excelencia el patrón de los animales, ya que durante toda su vida los admiró, y luchó por su protección en todo momento, llegando a sentir una gran pasión por ellos. Por ello en muchas granjas o cuadras, se puede contemplar la figura de este santo, como protección de los animales.
Siendo muy joven, quedó huérfano y a cargo de una hermana menor que él, y unos meses después, quedó impresionado tras escuchar a un sacerdote pronunciar unas palabras del evangelio: “Anda y vende cuanto tienes, y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo” Estas palabras le conmocionaron tanto que dejó parte de sus tierras y posesiones a los más pobres, y la otra parte a una familia para que cuidaran de su hermana, y marchó a vivir como un asceta, imponiéndose así a una vida austera y solitaria, renunciando a los placeres de la vida exterior.
Se le considera el primer fundador de la vida monacal, ya que tras pasar la vida en soledad, dedicado a la oración y estando aislado completamente del mundo exterior, tuvo muchos seguidores que pretendían seguir sus pasos, por lo que decidió fundar el primer monasterio.

 La iconografía de la Iglesia suele presentar a San Antonio Abad, junto a un cerdo pues se cuenta que en una ocasión se le acercó un jabalí hembra con sus jabatos ciegos en actitud de súplica, y el Santo los curó. Desde ese momento el animal no se separó de él. Luego con el tiempo y por la idea de que el cerdo era un animal impuro, se acostumbró representarlo dominando la impureza y por esto le colocaban un cerdo domado a los pies.

La festividad de San Antonio Abad, consiste en una Misa en la que se bendicen a los animales de la localidad y una Procesión en honor al Santo.
Durante la procesión el santo es transportado por los colaboradores y cofrades.
A lo largo de la mañana, los animales son llevados y bendecidos por un sacerdote para su purificación y protección.